"La política se funda en acuerdos más o menos amplios sobre qué olvidar. La historia de la Argentina en estos veinte años se ha sostenido sobre dos intenciones de olvido, sobre dos silencios: los desaparecidos durante la dictadura de la década del 1970 y la derrota en la Guerra de Malvinas. Desaparecidos y derrota: dos exclusiones, dos olvidos."

"Formas del olvido"
       
         La memoria es ajena al orden del consuelo, aunque presupone el duelo. Está después del duelo: es una decisión voluntaria de recordar y, por lo tanto, es patrimonio de la ética. Prescribe, es tributaria de la Ley que hace hombre a los hombres y, como la Ley, no concluye a condición de que sea transmitida.
         Sin duelo, sin cuerpo donde la muerte se asiente y sin tierra viva que lo cobije, la memoria no logra realizarse; estrictamente, no tiene qué recordar.

“Ni siquiera un rostro donde la muerte hubiera podido estampar su sello”
(reflexiones sobre los desaparecidos y la memoria)

                                                                     Héctor Schmucler


Entrar